Esta semana me encontré con una carencia de ideas sobre qué escribir. De alguna manera quiero siempre lograr interesar a los lectores y hablarles de un tema relevante al momento. Por eso, esta semana se me complicó un poco. Siempre hay mucho de qué hablar pero no siempre se mucho del tema o es realmente interesante para ustedes. Pensé en escribir sobre la Europa League o sobre la legendaria FA Cup. No hay mucha demanda en esos departamentos, lamentablemente. Entre tanto pensarlo me di cuenta, gracias a la derrota del Real Madrid ayer, que el tema ya había sido decidido por mi. Voy a contarles lo que es La Liga para mi y lo que esta temporada ofrece. Desde ya les informo que, como todo el mundo excepto en España (aunque no estoy muy seguro), conozco menos del 50% de los jugadores y clubes de la actual liga.
Cuando empecé a disfrutar del fútbol, no sólo disfrutaba de la liga inglesa, también disfrutaba de la liga española. El equipo que apoyaba era el Valencia, específicamente el Valencia de Rafa Benítez. Ese Valencia con el Kily “mi tío” González, Pablito Aimar, “el ratón” Ayala, Santi “me perdí el mundial porque me lesione con mi propia loción en el baño” Cañizares, Gaizka Mendieta, entre otros jugadorazos. Este Valencia que se le paró a los reinados del Madrid y del Barcelona. Incluso ganaron una liga y llegaron a dos finales de Champions consecutivas que lamentablemente perdieron. Sí, mi amor por el Valencia nació por mi odio al Madrid y Barca, ya que TODOS mis conocidos apoyaban a uno o al otro. Por creerme “hipster” futbolístico llegué a vivir momentos muy dulces con el Valencia como los campeonatos del 2002 y 2004. También hubo amargos como ese gol de chilena de Rivaldo que nos sacó de puestos de Champions o las dos derrotas en las finales de la Shempions. Tristemente, ese Valencia dejó de existir hace mucho tiempo ya. Así como también esas temporadas de la Liga dejaron de existir, las cuales eran peleadas entre varios clubes como el Deportivo de Valerón o el Sevilla de “la bestia” Baptista. Habían partidos complicadísimos como el Atlético de un joven Fernando Torres, el Espanyol de Tamudo, el Mallorca de Samuel Eto’o ó esa Real Sociedad de Nihat y Xabi Alonso.

Debido a la caída del Valencia y el monopolio de Messi los barcelonistas en la última década, es que me distancié y perdí el interés por esta competencia. Si no era el Barcelona que destrozaba a los equipos, era el Real. Como amante del fútbol competitivo, empecé a resentir esta liga, ya que una parte hermosa del deporte es la emoción que nace de la incertidumbre de un partido y/o temporada. Obviamente seguía manteniéndome al tanto de la Liga pero ya con el mismo desdén que tenemos como con una vieja novia. Hasta que se asomó el Cholismo con su grandeza a arrebatarle esas medallas de campeón a los que empezaban la temporada con la idea de ponérselas. El Atlético del Cholo no solo le ha dado un baño de humildad a los azulgranas y blancos sino que a Europa entera. Lamentablemente no han tocado la gloria todavía pero han estado a dos minutos de ella. Maldito noventayramos. Y sí, puede que no hagan el fútbol más vistoso del mundo pero siempre es entretenido ver la dedicación y garra de todo el equipo, la pasión de Simeone e incluso la constante metamorfosis del mono “gorila” Burgos en cada partido.

Esta Liga ya es diferente a las anteriores. Desde que empezó el 2017 hay una sensación diferente. Hay que confesar que por un momento todos temimos que el Madrid de Zidane se iba a escapar con la copa cuando estaban en esa racha invicta. La racha se acabó y desde ahí los merengues se han visto vulnerables. Así como los azulgranas también. Salvo un milagro de Messi, este Barça es mortal. El Valencia ayer le demostró a España que diez malos minutos del Madrid pueden costarle los tres puntos. Los madridistas pensaban que los dos partidos de ventaja sobre los demás significaban seis puntos seguros, ahora ya no. El otro partido que deben jugar es contra el Celta, quien este año ya les ganó en el Santiago Bernabéu. La clasificación de la Liga se aprieta y con ello sueños se van creando. El Sevilla se nota que ya se cansó de ganar Copas de la UEFA y ahora, de la mano de Sampaoli, apunta más alto. Aunque el Atlético está un poco más atrás nunca hay que descartar al fenómeno que es el Cholismo. Este año sí estoy cautivado, lo admito. Ojalá no me decepcione.

No sé realmente qué tanto ha despertado mi interés por la Liga española, pues, tampoco me voy a sentar a ver un Alavés vs Eibar. Sin embargo, ocupando una famosa frase del gran Leo DiCaprio, esta liga tenía mi curiosidad pero ahora ya tiene mi atención. Hay una persona responsable de esto: el Cholo. Simeone nos ha hecho volver a creer, pues, no hay que matar a los dioses, simplemente hay que hacerlos sangrar para que la gente deje de creer en ellos. Él ha empezado un movimiento y recientemente Sampaoli le ha seguido. Poco a poco irán llegando los equipos que no le tendrán miedo al Barça y Madrid. Este Sevilla ilusiona y quién sabe si en un par de años renace mi Valencia. La historia nos ha enseñado algo y es que los imperios eventualmente caen sino pregúntenle a cualquier fan del Manchester United. No espero que suceda un milagro como el del Leicester en Inglaterra pero espero que la Liga finalmente regrese a su mejor época. #MakeLaLigaGreatAgain
Seguini