Las mujeres y el fútbol

Hola damas y caballeros,

Esta entrada va dedicada a toda aquella que se ha sentido malentendida, menospreciada e ignorada. A toda aquella que sabe que sabe pero la sociedad machista no le da permiso de expresar su opinión culta. Yo las entiendo, créanme. Cuando el paquete es tan bonito a nadie le interesa saber qué es lo que hay adentro. Esta entrada también va para aquellos que se permiten escuchar la opinión de su hermana, novia, hija, esposa y/o (incluso) mamá sobre el tema que es el fútbol. Los aplaudo. Si sos aquel terco machista, puede que no te relaciones mucho pero te lo recomiendo igualmente.

Como les comenté hace unos cuantos blogs, yo me enamoré del fútbol a una temprana edad. Algo que no mencioné, es que mi hermana gemela, Sofi, también fue flechada por Cupido A.K.A. David Beckham (donde pone el ojo, pone la flecha). Sofi y yo crecimos viendo y jugando fútbol. Ella comenzó apoyando al United pero lamentablemente, así como muchos, el dinero en el Chelsea le llamó más la atención. #Women. Ella era mi compañera número uno en partiditos caseros así como en la escuela, donde todos la conocían como «la niña que juega fútbol». Aparentemente sólo había una. Lo dudo pero digamos que sí. Sofi empezó a jugar fútbol conmigo y mis amigos desde casi el principio, en ese momento no había club de fútbol femenino en la escuela entonces ella jugaba con los niños y si, era mejor que muchos. Ella participaba en todos nuestros partidos, torneos y hasta le hicieron un artículo en la sección para niños de la Prensa Gráfica cuando tenía 11 años. Triste confesión: creo que la preferían a ella antes que a mi (#Marketing). Si bien recuerdo, ella jugó con nosotros hasta los 13 años y ahí fue cuando la escuela decidió formar un club femenino de fútbol. Recuerden que mientras más viejo te pones, más duro pegas. Si no me crees, anda a jugar contra unos cincuentones y sus machetazos. Sin embargo, no sólo el factor físico fue razón para crear un club femenino, sino que también empezaron a aparecer más y más niñas interesadas por el fútbol. Sofi, en mi (subjetiva) opinión fue la que inició la revolución femenina en el fútbol y ni Mia Hamm me va a demostrar lo contrario.

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Sofi y muchas niñas/mujeres ahora comparten esta historia. Sofi a pesar de haber sido una buena futbolista, en el mundo del fútbol masculino no fue tomada en serio como tal. La opinión de las mujeres es frecuentemente ignorada debido a que «las mujeres no saben de fútbol». Les cuento que esta creencia es igual de anticuada como la de «los verdaderos hombres no lloran». ¡Yo lloro y soy orgulloso de hacerlo! Este no es el punto. Volviendo al tema, ahora conozco muchísimas mujeres que tienen una opinión y conocimiento de fútbol fascinante. Hace unas semanas tuve una conversación con una amiga y analizó a Roman Weidenfeller (portero del Dortmund). Ella mencionó que no le gustaba porque solamente era bueno atajando desde la línea. Poco después él se comió un gol achicando al delantero. Finalmente se fueron a penales y atajó tres. Ahí fue cuando la volteé a ver y solo me guiñó un ojo. Es cierto, hay mujeres que comen y respiran fútbol igual que nosotros. Basta con sólo mirar el creciente numero de periodistas mujeres que poco a poco empiezan a dominar todos los noticieros deportivos, o la cantidad de mujeres que acuden a estadios y bares para ver a su equipo. Ya no sólo van a ver al guapo de Rooney.

Por lo tanto, amigo, te invito a que veas un partido de fútbol con alguna de ellas. Dale un chance. Te vas a enamorar porque probablemente encontraste a la mujer que siempre soñaste. Una que no sólo se va a sentar a ver el partido con vos, sino que va a gritar los goles más fuerte que vos y va a llorar más duro que vos. En mi opinión, a veces hasta son demasiado apasionadas pero tampoco les podés quitar el factor femenino. Y esa es la belleza de esto, todo lo que ellas hacen, lo hacen con pasión. Creéme que el fútbol también se disfruta con vino. #LasMujeresTomanCervezaTambién #FinDeUnMito

Seguini.

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